Dieta antigua
En la dieta antigua, hace aproximadamente 1 siglo, encontrábamos en nuestros hogares platos cocinados a base de vísceras, pies de cerdo, cortezas de cerdo, callos, lengua de buey, embutidos, sangre frita de perdiz, cerebro, oreja, cola de cerdo, codillo de cordero, etc., alimentos todos ellos ricos en mucopolisacáridos . Por ello, incluso haciendo un ejercicio físico elevado el desgaste articular era menor.
Mucopolisacáridos
Los mucopolisacáridos purificados son unas sustancias que de manera natural se hallan presentes en el organismo y que se encargan de proporcionar elasticidad y lubricación al cartílago de las articulaciones. Por ello, es muy importante realizar una ingesta continuada de esta sustancia para mantener en buen estado nuestros cartílagos.
Dieta actual
Por suerte, la dieta actual es mucho más variada: pasta, arroz, cereales, pan, patatas, pescados, carnes, leche y derivados, frutas y verduras y en cambio ha bajado enormemente el consumo de vísceras y gelatina de carnes, alimentos que contienen una elevada dosis de mucopolisacáridos .
En términos generales, la alimentación que se realiza en nuestros días es mucho más favorable para nuestra salud. Sin embargo, en contrapartida, este abandono en el consumo de ciertos alimentos también nos está comportando algunas carencias que sólo se pueden suplir añadiendo a nuestra dieta una suplementación, que en el caso de las articulaciones debería ser a través de un complemento nutricional rico en mucopolisacáridos .
También hemos de tener presente, que este cambio social y gastronómico, que en principio nos ha conducido a una dieta más sana, variada y al acceso rápido y fácil de todo tipo de alimentos, ha jugado un doble papel. La falta de tiempo nos ha acercado a la comida rápida (azucares refinados, bollería, grasas saturadas, bebidas azucaradas, grasas, carnes en exceso, fritos y rebozados...) y al sedentarismo, que conlleva en muchos casos al sobrepeso. Todos estos factores son muy nocivos para mantener sanas nuestras articulaciones.
Por eso, debemos apostar por una práctica habitual del deporte y una dieta sana, equilibrada y complementada con una suplemento alimenticio rico en mucopolisacáridos.